Mostrando entradas con la etiqueta masaje espalda barcelona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta masaje espalda barcelona. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de marzo de 2015

Ejercicios sencillos para fortalecer los pies

Para ver precios, pulse aquí.
Para ver tipos de masaje, pulse aquí. 


Los pies…esta parte tan importante y a la vez tan negligenciada de nuestro cuerpo! En este post quiero compartir algunas formas sencillas y a la vez muy placenteras de entrenarlos y conseguir fortalecerlos para mejorar su estado general.

El pie es una parte importante del cuerpo, ya que soporta el peso y está presente en casi todas las actividades que llevamos a cabo. Por ello es esencial que lo sepamos mantener fuerte, ya que muchas veces se producen dolores en la planta o incluso en los tobillos. Para evitar esto y conseguir unos músculos y articulaciones fuertes en el pie podemos realizar una serie de ejercicios focalizados en esta zona.


Rodar una pelota con la planta del pie


En primer lugar vamos a trabajar toda la musculatura de la planta del pie. Para ello vamos a utilizar una pelota de tenis (si no tienes una a mano, un limón también puede servir) que colocaremos debajo de la planta y sobre ella lo que haremos será deslizar el pie. La manera de hacerlo será lenta y controlada, haciendo especial hincapié en zonas como el empeine, el puente y la parte delantera del pie, doblando los dedos hacia abajo como si fuésemos a coger la pelota con ellos. Este ejercicio lo podemos hacer sentados o de pie, pero lo importante es aislar al máximo la parte trabajada y conseguir así fortalecer la zona. Realizar de dos a tres series de un minuto con cada pie.

Ejercicios para los dedos y para la agilidad del pie 


Otro ejercicio que podemos realizar para fortalecer es muy sencillo. Simplemente consistirá en elevar los dedos de los pies hacia arriba y hacia abajo. A simple vista parece un ejercicio sencillo, y lo es, pero también es muy útil. Este ejercicio fortalecerá los dedos y los dotará de más flexibilidad.

Otro ejercicio que podemos realizar también tendrá mucho que ver con adquirir destreza en los pies, concretamente en los dedos. Para ello lo que haremos será colocar una toalla o un trapo estirado debajo del pie e intentar encogerlo debajo mediante la acción y el movimiento de los dedos. De este modo ganaremos fuerza y agilidad en esta parte del pie, además de ayudar a fortalecer todos los músculos del empeine y reforzar el tobillo.

La misma operación la podemos realizar con un bolígrafo, solo que en esta ocasión lo que haremos será intentar agarrar el bolígrafo con los dedos de los pies para moverlo de lugar. A simple vista parece un ejercicio sencillo, pero es complejo y servirá para conseguir mucha destreza y agilidad, concretamente en los dedos, además de ganar más control sobre los mismos. 

En último lugar os recomiendo caminar de puntillas para así fortalecer la parte delantera de los pies y toda la zona de los gemelos. Con ello lo que conseguiremos será fortalecer todos los músculos que forman el tobillo, haciendo que esta articulación esté más protegida. Con estos sencillos ejercicios conseguiremos mejores resultados y tener un menor riesgo de lesionarnos al practicar cualquier actividad.

Fuente: Vitonica.com
 

miércoles, 18 de febrero de 2015

Como prevenir las contracturas más habituales

Para ver precios, pulse aquí.
Para ver tipos de masaje, pulse aquí. 

Seguro que en más de una ocasión hemos tenido alguna contractura en cualquier parte del cuerpo. Siempre digo que los masajes y los estiramientos son una buena manera de evitarlas o mitigarlas, pero la prevención y la corrección postural es esencial, sobre todo en determinadas contracturas. En este post os quiero dar algunos consejos para evitar las más habituales.

La zona lumbar y la cervical suelen ser las más afectadas a la hora de contracturarse, por ello es necesario que sepamos detectar lo que estamos haciendo mal y cómo evitarlo. Prevenir es la base de todo, y más en estos casos, ya que los esfuerzos y los malos hábitos son nefastos a la hora de evitar hacernos daño. Al final no dedicar unos minutos a controlar estos aspectos pueden tener una serie de consecuencias peores para todos nosotros.

Contracturas en la zona cervical


Las contracturas de la zona cervical suelen ser muy comunes en la gente que trabaja frente a un ordenador, y es que la postura es importante a la hora de evitar este malestar. Utilizar una buena silla es el comienzo, además de mantener la espalda recta al sentarnos, la cabeza mirando al frente y no al teclado, ya que al bajarla estaremos doblando la columna en la parte cervical, aumentando la tensión en la zona y propiciando el dolor.

Evitar adelantar los hombros al escribir en el teclado es otro punto a tener en cuenta si no queremos sufrir de dolores en la espalda. Lo ideal es apoyar toda la espalda sobre la silla, y que esta cubra toda la espalda, no que quede a la mitad, ya que de este modo parte de la tensión la soportaría la parte cervical. Además, los brazos deben quedar a los lados reposados, cuando estemos escribiendo en el teclado. De este modo la tensión disminuirá y con ello el riesgo de lesionarnos.

Contracturas de la zona lumbar


La parte lumbar es otra de las que se suele cargar de manera habitual. Esto suele deberse a que no sabemos equilibrar bien el peso del cuerpo y lo descargamos en esta zona, haciendo que nos duela esta parte en exceso. Normalmente puede deberse a que arqueamos demasiado la espalda o a que a la hora de caminar, estar de pie, correr… no descargamos bien el peso en las piernas o lo hacemos solamente en una.

Para evitar esto es importante que seamos conscientes de la importancia que tiene saber estar de pie. Colocar las piernas equilibradas y paralelas, de modo que aguanten toda la carga del cuerpo. Si puede ser, doblar ligeramente las rodillas será una buena manera de repartir la tensión por toda la pierna. A esto hay que sumar el uso de calzado adecuado con un poco de tacón, como 2 centímetros, para evitar sobrecargar la zona lumbar y repartir mejor la carga.

Fuente: Vitonica.com 

sábado, 7 de febrero de 2015

¿Cuál es la mejor (y la peor) postura para dormir?

Para ver precios, pulse aquí.
Para ver tipos de masaje, pulse aquí.
 
Un tercio de nuestro día lo pasamos durmiendo, o eso deberíamos hacer. Ya sabemos que el descanso es fundamental tanto para estar frescos en nuestro día a día como para recuperarnos de nuestros entrenamientos: dormir bien y dejar reposar nuestros músculos y nuestra mente es importante para rendir al máximo en los días sucesivos.

La postura en la que dormimos determina en buena parte la calidad de nuestro descanso. Piensa en cómo te levantas cada mañana: ¿te arrastras hasta el lavabo para quitarte las legañas o te despiertas lleno de energía y dispuesto para afrontar los retos del día? Tu actitud nada más despertarte depende también de tu descanso de la noche anterior, por eso hoy veremos cuáles son las mejores (y peores) posturas para dormir.

Los expertos coinciden en que la peor postura para dormir, aquella que debemos evitar, es dormir boca abajo sobre nuestro estómago. En esta postura nuestra columna vertebral se encuentra totalmente desalineada y se genera una gran presión en la zona lumbar, lo cual puede hacer que nos despertemos con dolor de espalda. Además, si dormimos boca abajo tendremos que colocar el cuello con una rotación excesiva que puede dar lugar a molestias cervicales.

Si sufrimos dolor lumbar la mejor opción es dormir de lado con las dos piernas encogidas, en posición fetal. La curvatura de la espalda en esa posición libera tensión de las vértebras lumbares, aunque la alineación no es óptima. Para mejorar un poco esta postura podemos colocar un almohadón entre las piernas. Si dormimos de lado debemos evitar estirar una pierna y encoger la otra, ya que en ese postura la pelvis se encuentra girada.

La mejor postura para dormir es boca arriba, sobre nuestra espalda, pero debemos tener en cuenta un par de puntos: por un lado, lo más correcto sería dormir sin almohada para conseguir una correcta alineación de nuestro cuello. Si estamos muy incómodos, hay que escoger una almohada con el grosor adecuado: que no sea ni muy alta ni muy baja, el valor de referencia sería que la barbilla quedase paralela a los pies de la cama, o al menos que no se junte demasiado con el pecho. Colocar una almohada debajo de las rodillas es otro pequeño gesto que podemos hacer para mejorar la alineación de nuestra columna mientras dormimos.

Por último, no debemos olvidar cuidar nuestros colchones y almohadas: es necesario voltear los colchones de forma regular y renovarlos cuando sea necesario (por norma general, cuando veamos que el colchón pierde firmeza: suelen durar unos 8 años). Las almohadas deben estar limpias, y no sólo las fundas, sino también su interior, ya que es muy usual la proliferación de ácaros y bacterias en ellas.

¿Qué postura adoptáis vosotros para dormir?

Fuente: Vitonica.com

 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Trucos para evitar el dolor de espalda al usar el ordenador portátil

Para ver los precios, pulse aquí.
Para ver tipos de masaje, pulse aquí.

El ordenador portátil, u otros dispositivos como tabletas o ultrabooks, son un elemento imprescindible para muchas personas, que tienen que utilizarlos mientras están de viaje y tienen que trabajar. Con unos consejos sencillos podemos prevenir dolores derivados del uso de estas herramientas de trabajo.

Mantener la espalda recta, respetando las curvas naturales, es esencial para evitar dolores. Podemos utilizar elementos que podamos tener cerca, como una almohada o cojín, una manta, etc. Para tratar de acomodar nuestra espalda lo máximo posible, sentándonos bien al fondo de la silla, manteniendo los pies apoyados en el suelo, sin cruzar las piernas.

Debemos buscar la forma para que el portátil esté situado a una buena altura, que nos permita trabajar sin tener que inclinarnos en exceso. Podemos echar mano de elementos como carpetas, mesitas, o lo que se pueda, para colocar el portátil un poco elevado sobre nuestras piernas (sin cruzar) si la mesa es muy baja. Si podemos utilizar una mesa que resulte cómoda, es mejor emplearla.

Buscar elementos como cojines o sillas con apoyabrazos para poder tener los codos apoyados es una buena idea para descargar la tensión de los brazos y hombros.

Ejercicio: el compañero ideal de viaje


Como siempre en estos casos, se recomienda realizar estiramientos y ejercicio para mantener flexibilidad y buen tono, y evitar las consecuencias negativas de una postura mantenida durante mucho tiempo.

Se recomienda descansar cada 30 minutos de trabajo con el ordenador para realizar unos 2-3 minutos de ejercicios sencillos de movilidad y estiramiento, sobre todo de brazos, espalda, hombros y cuello.

Por supuesto, eso es lo básico. Lo ideal es combinarlo con ejercicios más intensos, o incluso con una pequeña caminata si es posible. También se puede dejar la sesión de ejercicio para después de haber trabajado con el ordenador, pero es inteligente respetar los mini-descansos cada 30 minutos y aprovechar para estirar y movilizar. Algunos lectores ahora mismo pueden estar pensando: cómo parar a cada media hora con el volumen de trabajo que tengo? No he dicho que sea fácil, pero de alguna manera habrá que empezar a cuidarse, no? Como dice el dicho: para todo hay tiempo, para lo demás hay excusas. Ánimo!

Fuente: Vitonica.com

lunes, 8 de septiembre de 2014

El precio de la bipedestación

Para ver los precios, pulse aquí.
Para ver tipos de masaje, pulse aquí.

El dolor de espalda no se trata tanto de una maldición como del peaje que hemos de pagar por habernos puesto en pie: si hubiéramos seguido caminando ‘a cuatro patas’ no nos dolería. El paso a la bipedestación, ese salto evolutivo que tantas ventajas nos proporcionó como especie, también propició que fuéramos cargando sobre nuestra región lumbar todo el peso de cervicales, cráneo, tórax y brazos. Y ahí estamos, con la espalda hecha unos zorros.

Pero no culpemos solo a la evolución: aunque la postura erecta nos otorgue esa predisposición, cada uno de nosotros somos responsables del ‘mantenimiento’ de la columna y de los músculos que la sustentan. Se estima que entre el 80 y el 90 % de las personas tendrá dolor de espalda en algún momento de su vida. Pues bien, la inmensa mayoría de ellas tienen un tipo de dolor banal, ocasionado por falta de ejercicio, posturas incorrectas, poca formación muscular, envejecimiento…

El ejercicio físico –o, más bien, su ausencia–, suele estar detrás de los problemas de lumbago. “SI nos duele la espalda es porque no se nos ha aplicado el tratamiento adecuado. Pero si el dolor va y viene, es porque somos vagos y no hacemos la actividad física necesaria, que realizada de manera regular disminuye el riesgo de padecer lumbalgia”, asegura el doctor Francisco Kovacs, director de la Red Española de Investigadores en Dolencia de la Espalda, cuya máxima favorita es “no hay excusas para vagos”.

Desde su experiencia, el doctor Kovacs señala también que “conviene conocer las normas de higiene postural, pero eso no debe cuestionar el hecho de que lo realmente importante, en todos los casos, es mantenerse físicamente activo y hacer el ejercicio necesario para tener una musculatura tan potente, resistente, coordinada y entrenada como sea posible”.

Con estas conductas, su molestia no desaparecerá, pero le ayudará a evitarlas:

Reposando. Salvo en momentos de dolor agudo, el reposo –más aún si es en la cama– ha quedado desterrado, porque prolonga innecesariamente la duración del dolor y facilita que repita más adelante.
Dando la espalda al deporte. Hay que procurar mantener el mayor grado de actividad que el dolor permita, porque el movimiento mejora el riego a la musculatura y tejidos de la columna, lo que acorta el tiempo de recuperación.
Dejando la bicicleta en casa. Un error habitual es pensar que el dolor de espalda se va al caminar, y no es así. Para fortalecer la musculatura de la columna es mucho mejor la bicicleta estática y la natación.
Durmiendo en un colchón muy duro… o muy blando. Contrariamente a la creencia popular, no es cierto que se aconseje un colchón muy duro para el dolor de espalda. Uno de firmeza media mejora la intensidad del dolor y el grado de incapacidad física. Debe ser también firme y recto, pero suficientemente mullido como para adaptarse a las curvas de la columna. Está contraindicado un colchón demasiado blando, pues en él la columna flota sin sujeción.
Masajes relajantes. Cuando el dolor aparece de forma repentina y no viene acompañado de aumento de la temperatura local un masaje relajante en la zona puede aliviar el dolor y ayudar la musculatura a relajarse y a usted también.

La higiene postural y la ergonomía enseñan a hacer todo tipo de actividades del modo más seguro y liviano para la espalda. En la web de la espalda se explican normas aplicables al trabajo, las actividades domésticas y los distintos tipos de deportes.

Fuente: Buena Vida, de El País
              Web de la Espalda: espalda.org

jueves, 4 de septiembre de 2014

Guía de precios 2014

Para ver tipos de masaje, pulse aquí.

El verano ya va tocando su fin y poco a poco vamos retomando nuestra rutina diaria. Las vacaciones terminan, los niños vuelven al colegio y la mayoría de nosotros a nuestro trabajo habitual, incluyendo los atascos, las colas, el estrés cotidiano…Pero no todo son malas noticias! Para ayudarles a volver con ánimo renovado les ofrezco nuevos precios para las sesiones de masaje. Que el dinero no sea la excusa para que ustedes no pueden darse un mimo de vez en cuando. Les dejo a continuación el nuevo listado de precios:

Masaje Relajante

1h – 40€; 1h30 – 60€

Masaje Descontracturante

1h – 50; 1h30 – 65€

Masaje en Espalda

1h – 40€; 1h30 – 50€

Masaje para Piernas Cansadas

1h – 40€; 1h30 – 55€

Masaje Integral (parte anteror y posterior del cuerpo)

1h – 40€; 1h30 – 55€

Masaje Californiano

1h – 50€

Masaje Mix (relajante/ descontracturante NUEVO!)

1h – 45€; 1h30 – 65€

Y más: si indican un amig@ en su próxima sesión tienen un descuento especial! Consulten condiciones!!!


lunes, 28 de julio de 2014

El dolor de espalda y las emociones

Para ver los precios, pulse aquí.
Para ver tipos de masaje, pulse aquí.

Casi toda la población experimentó, experimenta o experimentará algún tipo de dolor de espalda a lo largo de su vida. Lo que la mayoría ignora o no le da la debida importancia es el papel que desempeñan los pensamientos y emociones en este cuadro, llegando a estar en el origen del problema. Entonces, para resolverlo de una forma definitiva, no basta con aplicar apenas un tratamiento mecánico (como el masaje, la rehabilitación con aparatos mecánicos, entre otros) o solamente fármaco, que ayuda a mejorar los síntomas pero no trata a fondo la causa del problema. 

Según David Ponce, escritor del libro "El dolor de espalda y las emociones. Conocerse para curarse" y colaborador del Centro de Alto Rendimiento Deportivo de Sant Cugat (Barcelona), defiende la necesidad de abordar las dolencias desde una visión holística del individuo y con medicina integral. “Los expertos que se dedican a ello deberían realizar una anamnesis (interrogatorio en profundidad) y exploración a fondo del paciente para encontrar el auténtico origen del dolor, que en ocasiones puede encontrarse en otra parte del cuerpo bien alejada de la columna o, incluso, ser de tipo emocional”.

Hay que tener en cuenta que el estrés y la ansiedad producen una liberación de adrenalina que puede provocar una mayor contractura muscular y ese podría ser el origen del dolor. Esto explica que, aunque no haya ningún problema estructural, como la artrosis, una hernia discal o escoliosis, exista una tensión muscular elevada que produzca el dolor. La posibilidad de que las emociones sean la fuente del malestar lumbar implica que la persona debe llegar hasta el fondo de sus emociones y averiguar qué le pasa para poder curarse.

Cuando se afecta la musculatura cervical, por ejemplo, es probable que haya un problema en la esfera intelectual o temperamental. Son personas que pasan muchas horas leyendo o escribiendo, que soportan mucha tensión, exigentes y difíciles de contentar. El dolor en la zona de los hombros y la parte superior de la columna se asocia, sobre todo, con una sobrecarga, un exceso de responsabilidad, imposibilidad de llevar a cabo las obligaciones.

Y aún hay más. Las alteraciones en brazos y manos se asocian a la falta de libertad e imposibilidad de compartir, las de la zona de las vértebras dorsales se relacionan con las emociones y una sensación de malestar en el centro frénico (localizado en el diafragma que separa la cavidad torácica de la abdominal), de forma que cuando una persona recibe una mala noticia, le falta la respiración y siente malestar en los pulmones y el corazón e, incluso, es habitual llevarse la mano al pecho.

¿Por qué sucede todo esto? Debido a esa interconexión de los sistemas motor y nervioso citada antes. "El sistema nervioso, mediante las neuronas, los neurotransmisores y los impulsos eléctricos, permite que el pensamiento llegue hasta el tejido muscular en forma de una acción y, quizás, de una contracción (voluntaria o no). Las emociones provocan de igual manera respuestas que se traducen en pensamientos conscientes o inconscientes que, a través del sistema nervioso, llegan hasta los músculos, los órganos, los vasos o la piel", dice Ponce.

Otras veces, detrás del dolor de espalda se pueden esconder problemas económicos, familiares, de personalidad, problemas de pareja... En cualquier caso, el papel de las emociones en el dolor de espalda no debe banalizarse, sino que hay que tenerlo en cuenta y hacer al paciente partícipe de su curación.

Fuente: Consumer.es

martes, 15 de julio de 2014

Dolores en la espalda y sus causas más comunes

Para ver los precios, pulse aquí.
Para ver los tipos de masaje, pulse aquí.

La columna vertebral es el eje principal de nuestro cuerpo y sobre el que recaen los impactos negativos de todos nuestros malos hábitos. Es muy importante estar atentos a nuestra posición todo el tiempo que sea posible para evitar que la columna sufra y que estos hábitos no generen problemas mayores de movilidad. Según la zona que se vea afectada y cómo se produzca, tienen lugar diferentes dolencias. Hoy hablaremos de las más comunes y las más fáciles de tratar con masajes terapéuticos. No hablaré de problemas congénitos o crónicos, ya que en éstos casos el médico es el profesional más adecuado para recomendar el tratamiento que mejor se adapte a cada cuadro clínico.

Lumbalgia

Dolor que se localiza en la parte baja de la espalda, en la zona de las vértebras lumbares. Generalmente es provocado por esfuerzo físico demasiado intenso, por la inactividad física, atrofia muscular, tensión o estrés, o por largos períodos en determinadas posturas (de pie o sentado). Puede durar unos días pero si el dolor no cesa y es persistente hay que buscar ayuda profesional ya que puede derivar en un problema crónico. En un caso extremo incluso puede desembocar en fiebre, problemas de control de esfínter (ano) o debilidad en una pierna. El tratamiento habitual consiste en reposo, evitar sobrecarga lumbar y masajes terapéuticos en ocasiones combinados con analgésicos, antiflamatórios y calor local.

Dorsalgia

Dolor que se manifiesta en la zona central de la espalda, entre los omóplatos, y aumenta al mantener malas posturas durante mucho tiempo. A su vez también puede dar sensación de pesadez o sobrecarga, pudiendo imposibilitar a la persona para levantar el brazo o poner la mano detrás de la cabeza o espalda. El dolor generalmente es causado por una combinación de causas, es muy raro que sea por sólo una sola causa y afecta casi la mitad de la población en la vida la mayor parte adulta, que participan en cualquier tipo de trabajo y deporte. Las moléstias pueden producirse por la exposición al frío, causas traumáticas, como por ejemplo aplastamientos de vértebras, hernias discales o contracturas musculares o infecciones. Los tratamientos recomendados son el masaje, los estiramientos, localización de puntos gatillo y también aplicación de calor en la zona para provocar una relajación de la musculatura.

Cervicalgia

Dolor localizado en el cuello que puede presentarse de forma aguda (repentina), generalmente causado por una contractura muscular. Este es el caso de la tortícolis, que aparece sin causa inicialmente sospechada ni aparente. Cede en unos días con tratamiento fisioterápico y masaje. El dolor y la dificultad para realizar algunos movimientos son los síntomas dominantes, que en algunos casos pueden llegar a impedir el desarrollo de actividades cotidianas. También puede causar cervicalgia la artrosis del raquis cervical (muy frecuente en personas de avanzada edad). Son habituales también la sensación de hormigueo y adormecimiento en manos y dedos, cuando están afectadas las raíces nerviosas que emergen entre las vértebras de la columna, además de mareos y dolores de cabeza. La hernia de disco intervertebral es causa de dolor cervical irradiado en personas jóvenes, el “síndrome del latigazo cervical” (común accidentes de tráfico), estrés, ansiedad y, como no, las malas posturas. Hay diversos tratamientos recomendados, como el masaje, calor emitido por microondas o fuente infrarroja, ultrasonido, reposo adecuado, realizar ejercicios la práctica de pilates.

Una vez más resalto que ante cualquier duda hay que consultar un médico especializado en el tema para no agravar el problema. Los masajes están siempre recomendados para los casos agudo, después de la exploración de la zona y anamnesis (análisis) del paciente.